Estudios realizados en otros países
revelan que de 3 a 5 niños de cada 10.000 presentan autismo.
Los varones están afectados 4 veces más que las niñas.
Aproximadamente un 30-50% de los niños también presentan
problemas neurológicos.
ETIOLOGIA.
No es una enfermedad; en la actualidad
no se conocen factores de origen psicológico que pudieran
causar dicho trastorno. Aparece aislado o asociado a otras patologías
que afectan la función cerebral tales como las causadas por
infecciones virales, alteraciones metabólicas, síndromes
convulsivos, etc. No es curable, sin embargo la calidad de vida
de las personas con autismo mejora considerablemente si recibe atención
temprana y adecuada a sus necesidades.
Debido a sus limitaciones y a la
dimensión de sus problemas de comunicación e interacción,
requieren de una atención individualizada, uno a uno.
SEÑALES IMPORTANTES.
Los siguientes
indicadores nos pueden ayudar a una pronta detección del
trastorno por parte de los padres, médicos y cuidadores del
niño:
No responde a su nombre.
No puede explicar lo que desea.
No sigue instrucciones.
Parece sordo sin embargo a ciertos estímulos
responde.
No señala, ni muestra a otros algo de
interés.
Tendencia a pataletas o demasiado tranquilo.
No mira a la persona.
Prefiere jugar solo.
Interés por objetos más
que por juguetes.
Luce ensimismado en ocasiones.
No le interesan los otros niños.
Indiferencia a los intentos
de acercamiento de otras personas.
No se involucra en juegos sociales.
Apego a ciertos objetos
Pasa mucho rato en actividades
como alinear las cosas, agitar ciertos materiales como ligas,
tiras, etc.
Fascinación en observar
la luz, girar objetos, etc.